Big Bang Techno
Trás el auge del movimiento “rave” llegó la decadencia del mismo en la segunda mitad de los 90, impulsada por el hábito mal empleado del consumo de drogas y la cada vez más intensa persecución por parte de las autoridades, excepto en Alemania y Holanda donde se seguían permitiendo. El sonido se había hecho cada vez más duro y esto provocó la aparición de la variante hardcore del techno en Alemania y Holanda, pero que encontraría sus mayores representantes en el grupo británico Prodigy. Dj’s que se habían mantenido en el anonimato saltaron entonces a los grandes clubes como el “Cream” en Liverpool o el “Renaissance” en Nottingham, escapando de la caída de las “raves”, para convertirse en estrellas al más puro estilo rock-star, entre los que figuran Sasha, Carl Cox o Paul Oakenfold. Dj’s que habían curtido su leyenda con sus viajes a una inocente Ibiza que conocería el éxtasis incluso antes que Inglaterra en el segundo verano del amor. Allí también descubrirían una forma de pinchar, mezclando música de toda clase, que se dio a conocer como Balearic beats, aunque para muchos críticos esta acepción no es para nada correcta. Esa forma de pinchar y la llegada del éxtasis a Inglaterra dieron lugar al movimiento “rave”, donde el dj era la máxima estrella de la noche. Con su paso a los grandes clubes, el único hecho que cambió fue que empezaron a ser conocidos también por la gran mayoría de la población. Su nombre aseguraba el lleno absoluto del club.
Otros grupos como Daft Punk desde Francia o los Chemical Brothers desde el Reino unido sacaban al mercado sus primeros discos que subían como espuma en las listas de éxitos. Su éxito no era desmerecido en absoluto, algunos de sus discos son claves para entender la futura evolución de la electrónica en el siglo XXI como “Homework” de Daft Punk que recuperaría el electro-pop con bases house propias de Chicago y que constituye una pieza clave en el revival ochentero vivido a principios del siglo XXI. “Exit Planet Dust” de los Chemical Brothers fue otro de los discos, junto con el anteriormente citado trabajo de Daft Punk y “The fat of the land” de Prodigy, que llevo la música electrónica, pese a las diferencias insalvables entre estos discos, a lo más alto de las listas de éxitos y a las emisoras de radio más comerciales, es decir, al gran público. Otro ejemplo claro fue el éxito de Underworld y la inclusión de hit “Born Slippy” en la película “Trainspotting”, cuya banda sonora contaba con figuras claves de la electrónica como John Digweed aka Bedrock o New Order, cuyo single “Blue Monday” había marcado a una generación entera en los 80 y aún hoy en día mantiene su status de “Single más vendido de la historia” con 12 millones de copias. Al igual que “Blue Monday” había marcado a la generación que posteriormente sería artífice del Verano de Amor del 88, “Born Slippy” era el último canto de esa generación, un adiós inevitable a la inocencia del techno, parte integrante de la cultura popular, con sus pros, sus contras y sus consecuencias.
No sería justo restarles méritos a cualquiera de estas obras maestras, pero es muy probable que jamás habrían recogido todo ese éxito si otra mucha gente, y entiéndase desde Francis Grasso y Frankie Knuckles en New York y Chicago de los 80 a Sven Vath o Laurent Garnier en la primera década de los 90, pasando por la Trinidad de Detroit, no hubieran sembrado la semilla techno por todo el planeta durante más de una década.
El techno había alcanzado su clímax, su momento de máximo resplendor ¿o no?. Resumiendo las palabras de Laurent Garnier en “Electroshock”, el techno había perdido su espontaneidad, ya no sorprendía a nadie, las giras maratonianas que juntaban a grandes estrellas dj’s y que reunían a miles de personas estaban tan planeadas como cualquier concierto de rock de la época. Y es que el techno se convirtió entonces en un negocio más como el rock’n’roll que perdiera su magia, como muy tarde, a finales de los 90.
Al final de la década de los 90 la escena de Detroit estaba muerta, daba sus últimos latigazos con su último gran clásico “The Jaguar” de Dj Rolando, uno de los anónimos miembros de Underground Resistance, en Chicago no quedaban señas del house y el movimiento “rave” estaba a punto de desaparecer, pese a llevar muerto muchos años desde que se convirtió en “una competición malsana por ver quién se colocaba más noche tras noche” como explica Garnier. Una curiosa paradoja cuando el techno estaba en la boca de todo el mundo: En la T.V., en las películas, en las pasarelas de moda y en los festivales desde Bélgica a Japón. ¿Quién no ha escuchado “The Bells” de Jeff Mills como melodía de móvil?
Muchos auguraban la muerte del techno, su desaparición o extinción debido a la carencia de nuevas ideas, productores y propuestas. Nos encontrábamos en los albores del siglo XXI y el techno aún nos preparaba dos nuevas sorpresas.
Sigue la historia de la música electrónica .


Los megor del mundo es dj tiesto i david vendetta i nadie mas todos los demas son wuenos pero david vendetta y tieto son los megores….
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: DJ Sibyz G-Rez ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Comment by DJ Sibyz G Rrez — December 9, 2007 @ 2:19 pm
sin comentarios…. david vendetta ??? … en fin… :((((
Comment by NachoDuff — December 10, 2007 @ 11:15 am
jejeje natxo, y menos después del atracón de music de este finde ….. , ya contarás
DJ Sibyz G-Rez creo que andas algo perdido , estas no son tierras de Vendetta
Comment by San Román — December 10, 2007 @ 12:00 pm